¿Cómo evitar que afecte la llegada de los hijos a la relación de pareja?

 

brothers-457237_1920

La llegada de un nuevo miembro a la familia siempre es motivo de alegría y felicidad. No obstante, debemos tener en cuenta que la pareja pasará por una serie de cambios que pueden hacer que la relación se vea perjudicada. Según datos aportados por estudios recientes, el nacimiento de un hijo/a es uno de los sucesos vitales que provocan más separaciones y divorcios entre las parejas, de manera que si la llegada de este ocurre en parejas que ya tienen hijos, esta posibilidad se multiplica.

En primer lugar, debemos estar concienciados de los cambios que se avecinan ante la nueva situación, sabiendo que nuestra adaptación será de forma progresiva. Nos tomaremos el tiempo que necesitemos hasta que consigamos integrar las nuevas rutinas, evitando cualquier presión que pueda repercutir en el otro miembro de la pareja, en nosotros mismos o en la relación en general.

Por otro lado, una vez que vez que llega el momento del nacimiento del bebé, sabemos que éste no puede esperar a que nos encontremos preparados, por lo que es fundamental que nos organizados con antelación en nuestro día a día, evitando el estrés que pueda provocarnos aquellas obligaciones que teníamos anteriormente a la llegada del bebé, así como aquellas que están relacionadas directamente con el cuidado de éste.

Estos son algunos de los consejos para mantener una buena relación de pareja ante la llegada del nuevo miembro de la familia:

  1. Promueve la “comunicación: Antes del nacimiento del bebé debemos anticiparnos y facilitar la comunicación entre los miembros de la pareja. En este punto tendremos en cuenta nuestros temores, ansiedades, inseguridades así como las expectativas que tenemos cada uno con respecto al otro, facilitando siempre el diálogo y la negociación. Además, mediante la comunicación conoceremos la idea de paternidad- maternidad que tiene nuestra pareja, evitando así futuros malentendidos o discusiones.
  1. Actúa con organización: A nadie le gusta verse solo/a a cargo del cuidado de un bebé. Ante la llegada de éste/a es fundamental la compenetración entre los miembros de la pareja, de manera que ambos actúen como un equipo. Para ello, sería adecuado hacer una planificación o reparto de tareas estableciendo una división lo más equitativa posible entre el padre y la madre, evitaremos así la sobrecarga de rol que genera tantas discusiones en la pareja, provocando que esta se rompa.
  2. Sé generoso/a con tu pareja:  Cada uno conoce el tiempo real del que dispone el otro miembro de la pareja para poder colaborar en el cuidado del nuevo hijo/a por lo que deberá tenerlo en cuenta. Lo ideal sería que ambos pudieran compartir los cuidados de éste, pero es cierto que a veces no es tan fácil. Hasta hace poco tiempo, se tenía la creencia errónea de que los bebés debían pasar más tiempo con las madres, dando importancia así al fomento del vínculo de apego pero lo cierto es que  la figura paterna es la otra mitad de referencia, por lo que cada vez cobra mayor importancia ya que se ha demostrado que ambos progenitores contribuyen por igual al desarrollo afectivo y emocional del bebé.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *