Discusiones de pareja ¿cómo afectan a los hijos?

Los problemas entre los miembros de la pareja es un tema bastante recurrente en terapia, que en mayor o menor medida le ha ocurrido a todo el mundo alguna vez. En los casos en que estas tengan hijos, a veces no somos conscientes de las consecuencias que las discusiones puedan tener, llegando a pasar inadvertidas.

En primer lugar, debemos de tener en cuenta que cuando los problemas y discusiones de pareja se alargan en el tiempo, aparecer varios episodios conflictivos dentro de la escena familiar, los cuales van creando pequeños dificultades reflejadas mediante el comportamiento de los hijos.

Existen dos formas en las que los niños y adolescentes manifiestan los problemas emocionales:

DE MANERA EXTERNA Son aquellos trastornos que se perciben más fácilmente a ojos de los padres y profesores. Estos se manifiestan a través de  problemas de conducta, rabietas, discusiones y enfrentamientos con adultos e inquietud psicomotora. Los padres de estos niños comienzan poco a poco a recibir quejas constantes por parte del entorno escolar por peleas con compañeros, baja atención y bajo rendimiento académico. Aquí estarían recogidos los denominados Trastornos de Conducta.

DE MANERA INTERNA.  Los problemas emocionales internos, son más difíciles de detectar. Estos niños expresan las dificultades emocionales mediante el retraimiento y la inhibición. En este caso, estos comienzan a comportarse de una manera excesivamente conformista, con falta de expresividad y elevada timidez. Su intención es  la de conciliar la situación familiar, por lo que no se comportan con la espontaneidad que caracteriza dichas etapas evolutivas.Aquí encuadraríamos los Trastornos del Estado del Ánimo y los Trastornos de Ansiedad.

En el caso de que percibamos algunos de estos comportamientos de manera llamativa, debemos buscar un profesional que mediante una profunda evaluación, determine si existen consecuencias psicológicas o no, pasando posteriormente a iniciar terapia psicológica en los casos que sea necesario. 

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➡ Algunos consejos para evitar estos problemas son:

1. Evitar discutir en presencia de los hijos: Este aspecto es básico y esencial y depende totalmente de nosotros. Proteger a los menores de situaciones de conflicto es nuestra obligación y evitará que estos manifiesten problemas en el futuro.

2. Explícales que las disputas no son por su culpa: En el caso de que estos hayan presenciado una o varias discusiones de pareja, hazle saber que no están relacionadas con su comportamiento. En ocasiones los niños hacen atribuciones erróneas sobre los motivos de las disputas entre ambos padres, adjudicándose el motivo de estas.

3. Aprender a separar relación de pareja e hijos: Es importante aprender a diferenciar el papel de cónyuge y el de padre. Los niños necesitan comprobar que a pesar de las dificultades, su vida sigue siendo como siempre, pudiendo disfrutar de ambos progenitores sin que estos cambien sus muestras de afecto o cariño.

4. No actuar según nuestro estado emocional: A veces lo que ocurre es que según como nos encontremos en la relación (alegre, irritable o triste), nos comportamos con nuestros hijos. Este aspecto es muy importante y lo debemos controlar ya que crea un sentimiento de inestabilidad emocional en el niño, haciendo que crezca pensando que se actuará con él en función del como se encuentre la relación entre sus padres.

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