¿Cómo es la terapia psicológica con niños?

Por nuestra cabeza pasan siempre una serie de ideas preconcebidas acerca qué significa ir a terapia psicológica. Esto dependerá en muchos casos de las experiencias que hayamos tenido nosotros directamente o de aquellas que nos han contado los demás.

Para los adultos resulta difícil dar ese paso por varias cuestiones. En primer lugar, cuesta identificar cuándo tenemos un problema que nos perjudica o cuándo estamos pasando simplemente por una “mala racha”. Además, aun siendo conscientes de que nuestro problema nos perjudica, solo unos pocos se atreven a adentrarse en la aventura de iniciar una terapia psicológica esperando conseguir resultados positivos.

En el caso de los niños la voluntad de estos no suele ser expresa ya que éstos no tienen aun la capacidad cognitiva para entender qué les pasa y si necesitan ayuda o no. Además es muy difícil por no decir imposible, el hecho de que un niño/a nos diga que necesita acudir a terapia psicológica. 

Los primeros indicadores suelen venir directamente de los profesores cuando éstos observan que el comportamiento de los menores no es el que debería ocurrir para un niño/a de su edad. Además, muchas veces los padres acuden al pediatra para que les oriente, encontrándose a veces con profesionales que les recomiendan acudir a terapia psicológica y otras veces con profesionales con una visión mas tradicional que niegan la importancia del problema.

Lo cierto es que para conocer cual es el estado psicológico y emocional de los niños, lo adecuado es acudir a un profesional especialista en el tema que descarte si existe presencia de alguna anomalía o no. Para ello, lo recomendable es que dicha persona tenga experiencia en el trato con niños ya que la terapia psicológica se diferencia en algunos puntos de la terapia dirigida a adultos.

terapia psicologica con niños

💡 Características de la Terapia Psicológica con Niños:

 

1. Intervención mediante el juego:

Esto ocurre sobre todo cuando nos encontramos con niños de edades inferiores. Mediante el juego intentamos orientar a los menores hacia los objetivos de la terapia que vendrán marcados por las necesidades que estos presenten. Lo que se pretende principalmente es que los niños no perciban de una forma negativa el hecho de que se encuentren en consulta o un ambiente institucionalizado, llegando en algunas ocasiones a realizarse la evaluación o la intervención en el mismo hogar. Para ello se suelen emplear objetos como peluches, juegos, dibujos, vídeos o cuentos.

2. Necesidad de implicación de los padres o figuras de apego:

Este es uno de los puntos fundamentales según mi opinión para que la terapia psicológica con niños tenga efecto. Si lo que pretendemos es obtener una fórmula mágica en la que se solucionen sus problemas en poco tiempo y sin esfuerzo, tenemos que decir que esto no es posible. Es imprescindible el interés y la implicación de los familiares para que conozcan el problema de primera mano ya que parte de las alteraciones que sufren los niños tienen su origen en las interacciones que estos tienen con otras figuras, y eso es algo que debemos aceptar. 

3. Metodología basada en el refuerzo y consecución de objetivos:

El refuerzo es el aliado mas potente que podemos emplear para que los niños superen sus dificultades. Estos refuerzos deben ser dispensados por el entorno del niño/a, creando relaciones de contingencia entre la conducta que realizan y los beneficios que obtienen. Si potenciamos esto, cualquier dificultad puede superarse siempre que lo empleemos correctamente. Para ello, mediante la terapia psicológica se realizará un Análisis Funcional que determinará que tipos de refuerzos se deben aplicar y con qué frecuencia.

4. Orientación centrada en la conducta: 

Debido a la capacidad cognitiva que poseemos los adultos, la terapia para nosotros suele estar más centrada en los pensamientos que nos dificultan y en las atribuciones que hacemos sobre ellos. Aunque en la terapia con niños también son empleadas técnicas de expresión emocional, es fundamental reorganizar todo el entorno y establecer metas claras para que logren adquirir mejores competencias y una mejor autoestima de cara al futuro. 

5. El ritmo dependerá de la evolución del niño/a:

Es complicado establecer de antemano qué tiempo puede llevar el completar un tratamiento para los niños. Esto dependerá de en qué momento se inicia la terapia psicológica, si el problema está muy instaurado o es reciente. Generalmente los avances en niños son muy visibles y no deben llevar mucho tiempo siempre que la familia colabore en la misma dirección y se cumplan los ejercicios planteados en la terapia.

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