Mi hijo se come las uñas. Onicofagia, definición y aspectos principales.

La definición de Onicofagia es un Trastorno donde sus aspectos esenciales son “Morderse o Comerse las uñas”. Se inicia en la infancia, y según el grado de gravedad, la Onicofagia puede ir desde simplemente mordisquear la uña como un gesto compulsivo, hasta el otro extremo del problema donde se lesiona la uña y parte de los dedos.

En muchos casos es frecuente que el niño haya aprendido dicho comportamiento por imitación de familiares cercanos, mientras que en otros casos refleja algún trastorno ansioso subyacente que se manifiesta de forma compulsiva mediante el acto de comerse las uñas.

Cuando la Onicofagia es empleda por parte del niño para reducir la ansiedad, no debemos tomarlo como una simple “maña o manía”, sino que debemos preocuparnos por cuáles son las causas que motivan la aparición de dicha conducta compulsiva.

Según los datos estadísticos, la Onicofagia suele aparecer en torno a los 3- 5 años de edad, cuando nuestro hijo tiene ya la dentadura formada. En algunos casos, el problema puede llegar a desaparecer durante la adolescencia, pero lo cierto es que cuando el trastorno no se trata, puede prolongarse hasta la edad adulta.

La Onicofagia provoca malestar en el niño que lo padece. Por un lado existe la propia ansiedad subyacente que provoca el morder las uñas, mientras que por otro lado, al ser un acto repetitivo y compulsivo, este no puede parar de hacerlo ya que le produce placer el realizar dicho comportamiento. Esta pérdida de control genera a su vez mayor ansiedad que hará que el trastorno tienda a perpetuarse.

El tratamiento psicológico de elección para la  Onicofagia, es el Cognitivo Conductual. En el caso de niños más pequeños, la terapia estará dirigida a controlar las situaciones ambientales y comportamentales que provocan que nuestros hijos se coman las uñas. A su vez, será fundamental realizar un análisis del caso para comprobar qué factores pueden estar provocando dicha ansiedad en el niño, ya que en muchas ocasiones puede ser motivado por periodos de tensión familiar, problemas escolares o timidez entre otros.

Lo que se intenta conseguir a través de la terapia psicológica, es la Inversión del Hábito. Para ello el profesional tiene que determinar cuales son las circunstancias o reforzadores que mantienen el problema y conocer las interacciones que existen al respecto. Una vez conocido el origen y mantenimiento del trastorno, se pasará a modificar dichas condiciones para lograr revertir finalmente el problema.

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