El Síndrome de Alienación Parental, una realidad oculta

El Síndrome de Alienación Parental hace alusión a un conjunto de manifestaciones comportamentales en los hijos de parejas separadas o que se encuentran en la fase de proceso judicial de divorcio. Dichos comportamientos aparecen cuando se inicia una campaña de difamación y desprestigio por parte de un progenitor hacia el otro/a y que hace que los menores se posicionen a favor del progenitor que consideran como “débil” y actuando igual que ellos, criticando o rechazando a su vez al progenitor considerado como mas “fuerte”.

El padre o madre que inicia dicha acción de desprestigio es identificado con el nombre de “Progenitor Alienador”, mientras que el padre o madre objeto de dicha campaña de difamación será denominado “Progenitor Alienado”. Los hijos fruto de la relación entre ambos estarán perjudicados por el proceso de alienación.

La polémica en cuanto a este tema está servida, ya que en la  actualidad hay profesionales (médicos, psicólogos, abogados, trabajadores sociales, etc) que niegan la existencia de dicho síndrome. Según mi opinión, lo que ocurre es que a día de hoy no existe ningún manual de diagnóstico estadístico reconocido donde que recoja el SAP y su manifestación clínica ni su forma de actuación al respecto.

El SAP no aparece en ni en el  DSM-5 ni en la CIE-10 ni tampoco en ninguna de sus versiones anteriores, quedando como una entidad independiente, catalogado en función de la experiencia profesional de cada uno, y presenciándose cada vez más mediante el creciente número de casos en los diferentes Juzgados de Familia o Primera Instancia.

Por otro lado, la experiencia profesional de aquellos que nos dedicamos al ámbito forense, nos muestra que el Síndrome de Alienación Parental es una realidad que no debe permanecer oculta, ya que es un problema que provoca tanto a corto como a largo plazo consecuencias psicológicas en los hijos derivadas del odio proyectado sobre el progenitor.

La dificultad está en la capacidad por parte del profesional en determinar si se encuentra ante un caso de Alienación Parental o no. Para ello será necesario que tengan formación y experiencia específica para poder valorar de forma objetiva si se encuentran frente un caso de Síndrome de Alienación Parental o por el contrario el rechazo de los menores estáría justificado por causas de negligencia parental.

El empleo del término SAP ocurre fundamentalmente en un contexto forense o jurídico. Las defensas de las partes del conflicto matrimonial, comienzan cada vez más a hacerse eco de dicho síndrome, empleándolo a veces como arma para solicitar un cambio de custodia o Custodia Compartida entre otras cuestiones. Esto ha provocado que existan algunos casos falsos con el objetivo de conseguir beneficios personales.

El Síndrome de Alienación Parental lo podemos observar mediante el comportamiento de los niños (tanto verbal como no verbal) y es causado la actitud que presenta el padre alienador en cuestión. Dicha actitud puede ser iniciada tanto por el padre como por la madre por lo que siempre dependerá del caso concreto que nos encontremos.

Síndrome de alienación parental

➡ Los síntomas primarios que suelen presentar estos niños, según su autor (R. Gardner) son los siguientes: 

1. Campaña de denigración: Los niños que sufren SAP mantienen un discurso centrado en el desprecio hacia el progenitor alienado. Estos comportamientos de odio, se demuestran mediante las conversaciones que mantenemos con ellos, donde absolutamente todo lo que rodea a dicho padre/madre es negativo, desde el comportamiento, forma de ser o acciones que hacen junto a los hijos.

2. Justificaciones para el desprecio frías y frívolas: Cuando hablamos con niños que son víctimas de SAP, las justificaciones son débiles, vagas e imprecisas. Recuerdo un caso donde un menor decía que no quería a su padre “porque no me lleva a Disney”. Dichas respuestas destacan por ser frívolas y suelen coincidir con el discurso del progenitor alienante.

3. Fenómeno del “Pensador Independiente”: Este término fue empleado por Gardner para definir la actitud que presentan estos menores, donde aseguran en todo momento que el desprecio que manifiestan no es inculcado por nadie, sino que es una idea genuina y propia.

4. Argumentos prestados:  Cuando podemos acceder al relato de todos los miembros familiares, observamos que en los casos de SAP, los hijos repiten frases o expresiones que son propias de adultos y que son manifestadas por el progenitor alienador.

5. Extensión del odio hacia la familia extensa y red social del progenitor: En aquellos casos avanzados de niños con SAP, generalmente estos niegan tener buena relación con la familia del progenitor odiado y su entorno, hasta el punto de que en algunos casos niegan el hecho de haberlos conocido, como si borraran los recuerdos del pasado.

6. Ausencia de ambivalencia y ausencia de culpa: El menor está completamente polarizado, mostrando en todo momento que uno de los progenitores es totalmente bueno, mientras que mantiene en todo momento que el otro es totalmente malo.

7. Comportamiento deliberado: El apoyo de los hijos hacia el progenitor alienante es totalmente racional, con respuestas premeditadas. Estas no cambian incluso aunque se muestre evidencia de lo contrario.

La realidad oculta del SAP es algo que nos afecta a todos y que ninguna pareja con hijos está exenta de ello. Los adultos somos los únicos responsables de las ideas y valores que transmitimos a los hijos. Por ello debemos evitar que  los niños crezcan con la idea de que uno de los progenitores no les quieren. El cariño de los padres hacia los hijos es un derecho del que no debería se privado ningún niño independientemente de la relación que hayamos tenido durante la convivencia conyugal.

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